Esta calidad tan particular, compuesta de lana, algodón y fibras recicladas, lleva seis generaciones siendo elaborada por ETS Tournier, siguiendo la más pura tradición.
En la década de 1950, la empresa desarrolló un recubrimiento que le permitió ofrecer suelas de fieltro antideslizantes, también conocidas como «crepé confort».
Hoy en día, es el último fabricante de lana en Francia, Europa y el mundo, galardonado con el sello de Empresa del Patrimonio Vivo, que produce este fieltro original que confiere a nuestra zapatilla Charentaise su comodidad, autenticidad y prestigio.